jueves, 28 de abril de 2016

El camino de los caballos IV. Comunicación y aprendizaje

“El caballo es realmente espléndido. Es él quien supera esa barrera formidable entre especies y hace contacto. Mi trabajo solo es aprender a ser comprensible para él, para hacer esta hazaña más fácil al caballo. Una hazaña donde el caballo compromete exclusivamente ternura, respeto y deseo de ser amigos”. A.N


Respeto, libertad, empatía las claves para conocer al caballo como realmente es


Les he mencionado que el caballo solo se manifiesta como realmente es cuando se siente respetado, ha sanado ( o se le permite ser, en el caso de un animal sin previo contacto) y se le ofrece ambiente y compañía humanas adecuados. Para seguir con el desarrollo de lo que vengo explicando en el artículo anterior debo insistir en la correcta compresión de la diferencia entre un camino de aprendizaje, de la persona, hacia una relación sana y un re entrenamiento del caballo con métodos de control más sutiles.

Se que hay muchas personas del mundo de los caballos que están comprendiendo. Algunos incluso, son profesionales con buenas intenciones y sincero interés por los caballos y su cuidado, pero aun así muchos continúan ofreciéndose como una alternativa más suave -o incluso realista- de relación con los caballos. Como les expliqué en varias ocasiones esa no es mi propuesta pues el caballo necesita algo más que apariencias para darse a conocer.
Los que estén en busca de otra relación -de verdad- y no de algo menos violento -como cambiar el bocado por fuertes condicionamientos e indefensión aprendida- deben pensarlo con cuidado. Todo eso que ofrecen las domas alternativas sirve para controlar al caballo y someterlo a nuestros deseos, y es cierto que aplicar los conocimientos de etología hacen todo mucho más fácil y llevadero ( para nosotros). Pero, los sucedáneos o trucos, no son frutos de la relación respetuosa de la que hablo y solo retardan la llegada de una nueva alternativa de comprensión, relación y comunicación con los caballos.
No enseñemos a Domar o amansar. Nosotros no enseñamos domas de ningún tipo. Enseñamos a las personas a entender y cuidar a sus caballos, y no a los caballos a obedecer y servir a las personas. Para enseñar de este modo se necesita, libertad. Para domar y entrenar, sogas, corrales y bozales...Extiendo esta advertencia incluso a los que enseñan ese tipo de métodos o los que proponen otros tipos de alternativas de relación con caballos, como el coaching, las terapias, encuentros y demás.

Dejenme, aunque me repita un poco, aclarar un poco más algunos conceptos
Se habla de comunicación con caballos, pero veo que el término es demasiado vago para expresar lo que deseo que comprendan. Mi uso del término es más especifico pues me refiero a un diálogo entre dos seres. La posibilidad de comunicación – de libre diálogo - y respeto mutuo entre dos seres, excluye todo sometimiento, toda imposición, dominancia, engaño, control. Lo importante de la comunicación cuando estamos con caballos es que se vuelve rápidamente imposible sin libertad, ya que sin ella es muy difícil ver al caballo. Lo que se ve en esos casos es un animal que se adapta y responde a distintos grados de sometimiento, unos más físicos, otros mas psicológicos, unos más "clásicos" otros más "etológicos". 


Cuando hablamos de amor y respeto por los caballos, en el fondo estamos hablando de relaciones vinculares, como cualquier otra, desprovistas de arrogarnos derechos de posesión o control.
El respeto real del caballo hacia su maestro o "amigo" humano esta muy lejos de ser esa especie de sumisión a la imposición de nuestra arbitrariedad, que se suele llamar respeto en el ambiente del entrenamiento animal. El respeto deviene de la propia comprensión del caballo y su deseo de estar a nuestro lado, al experimentar el amor y aceptación que prodigamos hacia su naturaleza e individualidad en cada momento. Respetar a un caballo es amar su esencia y no desear cambiarla. Ningún caballo nos debe nada, ni está obligado a obedecernos.

Algunas personas usan las palabras y conceptos de los que estoy hablando como una excusa para dominar, controlar o someter a caballo. Pero no tiene que ser así, existe la posibilidad de actuar y sentir de otro modo. Para ello se necesita comprensión de esto que estoy señalando y compromiso, pues generalmente caemos en algún tipo de manipulación rápidamente , sin darnos cuenta. Se necesita confianza -y tal vez un poco de fe en el otro o en el amor- en que no hay otro camino mejor que el del respeto y la libertad. En definitiva sin esa confianza y algo de valor sucumbimos ante el miedo o pequeños temores y comenzamos a controlar a nuestro amigo caballo. Pero el control es lo contrario a la libertad e incluso contrario al amor. Cuántas veces queremos controlar a los niños! creo que es porque en realidad no confiamos en ellos. Claro que queremos cuidarlos y tenemos miedo de que algo malo les suceda, pero el control no es la vía, lleva a lo contrario: inducir temores y hacer al otro dependiente le daña de por vida. La tendencia mas común en estos casos ( aun mientras hablamos de amor y respeto) es negarles el status de igual, es convencerles de su inferioridad y robarles su libertad ¿no es eso lo que hacemos? Comienza entonces el camino de las excusas “ el debe aprender esto o aquello”, “tiene que aprenderlo, por su bien”, “necesita que le enseñen” y es así que bajo la excusa del aprendizaje y las necesidades del otro tomamos el control.

“Todos los animales aprendemos, y es amplia mente aceptado que el aprendizaje es un proceso que cubre nuestra vida entera y no se limita a ninguna etapa especial del desarrollo. Aprender, como nutrirse, es una facultad y necesidad del organismo”...

Solemos decir que el caballo siempre tiene razón, en este sentido también es así pues el aprendizaje es una experiencia personal de apropiación del conocimiento en relación con el mundo. Por eso intente hablar de educación de los caballos pues pensé que el termino infundiría cierto respeto hacia el caballo. Pero veo que en este momento en que sometemos a nuestros niños a distintos tipo de educación, todo vuelve a confundirse. Cuando confino a un animal, ser, sujeto, para “enseñarle” algo, cuando limito su libertad con cercos o con sogas atadas a su cuerpo, es claro que hago esto porqué deseo que no ejerza su libertad de movimientos o decisión. Un proceso de enseñanza de ese estilo no puede ser llamado respetuoso o amoroso sin convertirse en un eufemismo.
E
n este sentido el aprendizaje no es en sí, cuando logramos ver una tarea realizada por la presión, repetición o la insistencia de nuestra parte como enseñantes. No tiene que ver con la mecanización de movimientos o la ejercitación. No significa que un animal debe ser desensibilizado, sometido a situaciones o manipulado, troquelado etc. No tiene que ver con la espera de recompensas externas o el comportamiento modelado 
Enseñar no es generar condicionamientos, sería más bien propiciar aprendizajes. Es incentivar la libertad y la toma de decisiones propias, no poner un caballo frente a algo que lo asusta y decirle: - no te vas hasta que no lo superes -
La Educación si es sinónimo aprendizaje como desarrollo personal -sobre todo la de cada uno- comienza con interesarnos en encontrar respuestas. El aprendizaje es un diálogo con el entorno, donde el animal plantea preguntas al mundo, y no se trataría de responder de forma automática a este. La curiosidad y el interés en saber es esencial, pues aprender , como señala de Giorgio, implicaría una posesión proactiva del contenido en cada fase, a través del cual el animal se convierte en dueño de su propia experiencia de aprendizaje, subjetiva en su singularidad y única en ese momento. Pero no podemos obligar a los demás a preguntarse, a interesarse o a querer saber, si no, estaríamos haciendo lo que muchos hacen con los niños: estaríamos llamando educación a eso que se hace para forzarlos a aprender.

El problema es que pocas personas conocen un caballo liberado de la compulsión y la indefensión aprendida. Un verdadero maestro de caballos, un real amigo, no lo alimenta a través de los barrotes de la jaula. Le abre la puerta, y en todo caso lo ayuda a encontrarse con ese estado de ser, libre. ¿Qué ocurre cuando el caballo se reconoce libre ? Probablemente muchas cosas, pero lo más importante es que esta es una condición sine qua non para lo que llamo una relación de amistad. Pero, aun aunque este tipo de vinculo no se dé ( todavía) en la relación, es una etapa maravillosa y nutricia para ambos pues comenzamos a disfrutar y a vivir la relación con la certeza de que cualquier cosa que venga del caballo, no es el producto de haberle manipulado y enseñado bonitos trucos y ejercicios, si no el fruto del amor, el respeto, y la libertad que nosotros hemos brindado. Esta podría convertirse para algunos en la primer experiencia cercana al amor incondicional o la libertad en el amor desde una búsqueda consciente y una elección voluntaria. Maravilloso !, ¿no creen ?


lunes, 18 de abril de 2016

El Camino de los Caballos III - Escollos

 

El Caballo como realmente es ( otra parte )


Muchas personas creen que hablo de una metodología o incluso, de nueva manera de enseñar a los caballos. Es mucho más que eso, diria. Antes que la aplicacion de cualquier método de enseñanza, como decía en el libro
1 se necesita un aprendizaje de parte nuestro. Cuando comenzamos a cuestionarnos lo que generalmente se dice y hace respecto de los caballos, cuando empezamos a cambiar nuestra mirada, nuestra actitud hacia ellos cambia. Ese es el momento en que comienza todo2.

 Yo insisto en que el caballo nos enseñe. Esa es una frase bastante remanyada ( repetida), pero siempre es una opción para quienes emprenden el camino solos. El secreto es que si el caballo no sale de su estado de indefensión y se recupera, no va a haber un sujeto de dialogo sano, con lo cual lo de aprender de él se vuelve otra vez una especie de propaganda, un juego de interpretaciones vagas, muy interesates, pero siempre nos quedaremos en el mundo de la especulación.



El proceso de recuperación de un caballo que llamamos manso puede ser largo, todo depende de las condiciones de vida de este y de la persona que lo acompañe. Por lo general junto a una persona con experiencia en estas situaciones y con un lugar apropiado (dependiendo del caballo y del método de amanse – mientras mas “natural” suele ser mas difícil para ambos -) le lleva entre dos y tres años.
Si bien para la persona que acompaña siempre es una maravillosa oportunidad de crecimiento también, para el caballo solo es complejo en el sentido de que siempre, su situación depende de las capacidades de su acompañante humano, para darle las condiciones apropiadas. Si las condiciones no son esas, el tiempo puede ser mayor o incluso el proceso puede quedar trunco. Muchas veces es mejor para el caballo prescindir de la cercanía humana durante su rehabilitación. Como expliqué muchas veces el mayor cambio debe darse en la persona humana y, desafortunadamente para muchos caballos, no todas la personas están listas para semejante transformación. He visto personas que comienzan el camino pero se sienten tan incómodas por las contradicciones internas que esto les produce -pues liberar al caballos a veces requiere liberarse de cierta cosas- o incluso por la oposición y resistencia externa que encuentran a su alrededor, que comienzan a buscar "alternativas intermedias". Lamentablemente para ellos y sus caballos esto resulta en una versión levemente distinta de lo que venían haciendo ( o en algo peor ) y no en un cambio real, la alternativa para la persona humana no es el cambio que el caballo necesita para recuperarse y ser quien realmente es. 




--------------------------------------

1 El Silencio de los Caballos David Castro. 2015

2 ver nota El Camino de los Caballos

domingo, 3 de abril de 2016

El Camino de los caballos II- Cuando el Caballo se nos muestra como quien es


El Mundo de los Caballos es tan esplendoroso, tan bonito (y fantasioso). Somos todos tan buenos y amorosos, ¿no deberíamos, los que amamos y cuidamos de ellos, sumar voces por los caballos? pero, ¿basta con eso ? 
Para quien desea ver a los caballos como realmente son, para quien quiere que su caballo se muestre como es, único e irrepetible tal vez no alcancen los consejos genéricos repetidos por la domas que consideran al caballo como un sujeto subordinado a las características generales de la especie.
Un panorama nuevo de la situación respecto de la forma de relacionarnos con nuestro caballo se despliega hoy día ante nosotros y es por eso que cada vez intento ser más claro.

Una nueva relación con los caballos

"Para no hacer de mi ícono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares.
Me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda." S. Rodriguez


Lo siento por esas almas susceptibles a quienes mis torpes palabras conmocionan, pero la relación que intento describir no es fácil y no puedo sumarme al discurso de que todo es bonito y suma. No intento venderles una metodología, ni mi libro o ir al ranking de los horsemens más populares. Por lo general estamos acostumbrados a dar muchas cosas por sentado y esto me lleva siempre tener que señalar y discriminar qué cosas No son lo que propongo o qué modo No es el que describo. Así pues, lo que digo termina entendiéndose como una simple critica o una denuncia de algo que está mal, sin propuesta de “solución” o alternativa de mi parte.
¿No violencia o sólo no me golpees ? 


Lo bueno de los nuevos métodos de amanse es que demostraron que no todo tiene que ser violento físicamente con los caballos, como ocurría antiguamente durante las sesiones de doma en que se busca quebrantar al caballo ( en inglés se le llamaba así, to break -que significa textualmente quebrar- a horse).
Los caballos son seres sociales, sensibles, inteligentes y tienen emociones y, al igual que con las personas, siempre hay otras alternativas menos violentas. No hay necesidad de andar a los golpes y los tirones para tener el control o lograr que hagan lo que uno quiere. La cuestión relevante sería entonces responder con sinceridad a la pregunta ¿Qué es lo que quiero de mi caballo? Se que a muchos se le llenará la imaginación de escenas de películas sobre una relación profunda y armoniosa, llena de amor y comunicación mutuos.

Todos saben que muchas veces he llamado la atención sobre la clara (aunque para algunos no sea tan obvia) contradicción entre “las filosofías” o bondades que proclaman las domas no violentas, también llamadas naturales y sus metodologías prácticas. Sé, sin embargo, que para muchas personas son el comienzo de un camino hacia otro tipo de prácticas ecuestres menos violentas, y que representan entonces, un menor riesgo de daño físico en el entrenamiento de los caballos. Definitivamente eso es un “progreso" en las relaciones caballo hombre. Aun así, no estoy de acuerdo con que se las considere más justas, más naturales, sanas o respetuosas del caballo como individuo, ni que estas, nos puedan aproximar a la comprensión diferente y necesaria para el conocimiento y el aspecto del caballo que quiero mostrarles. Es cierto que yo en el pasado, he incursionado en estas prácticas y enseñado estas metodologías, es por eso que insisto en que no es una variación de lo mismo sino algo básicamente distinto. Algo que tiene ver en principio, mucho más con no hacer lo que estamos acostumbrados a hacer con los caballos, que debemos permitir que ocurra para entenderlo y experimentarlo y que, si tenemos un conocimiento de equitación, requiere de fuertes dosis de cambio y comprensión de nuestra parte.

La manera en que nos relacionemos con un caballo va a determinar su modo de actuar, sus expresiones, las manifestaciones de comportamiento, afecto, confianza, y sus características personales manifiestas o aparentes como temperamento, personalidad y carácter. Aun así, lo que se vea va a variar desde la verdadera manifestación de ese individuo integro y único que es cada caballo libre en realidad, hasta la respuesta adaptativa de ese ser que hemos estado manipulando por siempre.
De la misma manera que con los humanos, con otros mamíferos sociales como el perro o el caballo incluidos, dentro del vinculo pueden comenzar a jugar otros ingredientes más sutiles y violentamente menos visibles que atentan contra la verdadera conexión, el amor o respeto real entre dos seres : la desaprobación, la indiferencia, la amenaza sutil, la descalificación, el soborno, el chantaje emocional, la incomodidad, el condicionamiento. Recuerda, el control último en definitiva es tuyo, pues ellos dependen de ti, creen necesitarte o les has enseñado que no tienen otras opciones. Eres quien está a cargo, todo comienza y termina solo cuando tu quieres y no necesitas recordarles eso, pues lo han vivido a diario desde que están con los humanos.





Claro que no es fácil mantenerse fuera de todo eso pues la mayoría de nosotros ya nos acostumbramos a vivir en la violencia y el control, es ahí donde los caballos pueden ayudarnos a re encontrar el camino. El tema es que estamos hablando de algo tan elusivo como la libertad, el amor o mismo el respeto. Si liberas a tu caballo ( sin excusas) y le das tiempo, comprensión, espacio, cuidados, por unos años él va a ser quien te muestre y te enseñe. ¿Qué es lo que vas a ver? Entre otras cosas un caballo, interactuando y conectándose con un ser humano, como quien realmente es. Muchos somos los que ya lo hemos experimentado en nuestras vidas y la relación con los caballos y tratamos de describirlo en nuestros escritos y libros ( Stormy May, Michael Bevilacqua, Ren Hurst, entre otros) es así que insistimos en que esto difiere de un tipo de entrenamiento en libertad, cualquiera sea el nombre que tenga este.
Al caballo, como la mayoría de los animales ( y estoy seguro de que también sucedería con los niños), cuando realmente se les permite tener un estado mentalmente libre, dónde son capaces de ser lo que ellos son, en el sentido más amplio - sin miedo de ser herido o abandonado, sin condicionamientos, ni manipulación psicológica, sin "educación" - se convierte en algo ( lo que se manifiesta se convierte en algo , ellos en alguien, claro está ) totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados. 
Quienes quieran conocer el verdadero espíritu de los caballos, deberían probarlo. 
Todos tenemos deseos y muy pocos estamos dispuestos a satisfacerlos a costa del sufrimiento, la incomodidad, o la desgracia de otro. Creo que esa es nuestra gran responsabilidad como personas conscientes y respetuosas de los caballos. Pero hay tanto ruido, tantas justificaciones, miedo, e intereses ajenos confundiéndonos. Sólo necesitamos tener la valentía de intentar el camino (sin garantías, claro está) de la libertad, el respeto y el amor.”